Las costureras del futuro
Ejemplos en positivo desde el blog de Laura Rosillo
La empresa de Edwards Lifesciences, en el sur de California, produce válvulas de corazón artificial. Se podría decir que el pequeño grupo de trabajadores en la planta de Edwards, en su mayoría mujeres de Asia, son costureras.
A diferencia de los miles de trabajadores textiles estadounidenses cuyos trabajos han emigrado a países con salarios bajos, estas mujeres, altamente cualificadas, ocupan un nicho en el que las empresas estadounidenses son dominantes y en crecimiento.
Cada válvula de reemplazo requiere de ocho a 12 horas de meticuloso trabajo a mano de costura: unos 1.800 puntos de sutura tan pequeña que el trabajo se realiza bajo un microscopio. Hasta un año de formación entra en la preparación de cada nueva contratación que se une a la empresa.